Síndrome de Burnout

Burnout o síndrome de desgaste 

Las crisis que hemos tenido en los últimos años han afectado la economía y el malestar general.  La Organización Mundial de la Salud incluso ha descrito que en los últimos años, derivado de la pandemia y la incertidumbre económica, hay “un fenómeno de agotamiento crónico en los trabajadores”.

El Síndrome de Burnout es una respuesta al estrés laboral crónico que se caracteriza por una serie de actitudes y sentimientos negativos con uno mismo, la profesión y las personas con las que se labora.   

Cristina Maslach (quién acuñó el término), describe tres dimensiones del síndrome:

  1. Agotamiento. Existe un aumento del cansancio físico y emocional como una respuesta al estrés crónico. La percepción es contínua, a pesar de descansar o tomar vacaciones, no hay una recuperación plena. 
  2. Aumento de la distancia mental con respecto al trabajo, sentimientos negativos o cínicos con respecto al mismo. Disminuye el interés laboral y comienza a dirigirse con indiferencia y hostilidad hacia a las personas a las que provee sus servicios o con las que trabaja.
  3. Eficacia profesional reducida. Finalmente, el desarrollo del burnout, termina con un sentimiento negativo de sí mismo. La persona duda sobre su competencia,  sus habilidades, metas y  objetivos; pierde la motivación para trabajar y va permeando el malestar a distintas áreas de su vida.   

 

Trata de hacer una revisión periódica de estos síntomas, y si los identificas, no dudes en pedir ayuda. 

 Identificar los síntomas y saber cómo tratarlos  te puede ayudar a continuar al frente de tu negocio.

 

Factores de riesgo

Se identificaron 6 áreas clave de riesgo en la vida laboral:

  1. Sobrecarga de trabajo
  2. Falta de control
  3. Recompensas insuficientes
  4. Ruptura de la comunidad
  5. Ausencia de justicia
  6. Conflicto de valores 

Las consecuencias del burnout son varias y pueden llegar a ser severas, por lo que es importante detectarlas y tratarlas a tiempo o mejor aún, prevenirlas.

Éstas se presentan en las esferas biológica, psicológica y social.

Biológicas. Fatiga crónica, problemas cardiovasculares, respiratorios, gastrointestinales, menstruales, dermatológicos, del sueño, migraña y disfunción sexual.

Psicológicas. Ansiedad, depresión, irritabilidad, baja autoestima, desmotivación, frustración, alteraciones en la conducta alimentaria, abuso de sustancias, insatisfacción laboral, dificultades en la concentración, deseos de abandonar el trabajo y en casos más graves ideación suicida. 

Sociales. Dificultades interpersonales debido al aislamiento o  presencia de agresividad. Disminución en la productividad laboral y en la calidad del servicio. 

Si el burnout se complica, los problemas serán más difíciles de tratar, así como el impacto en las distintas áreas de tu vida. Busca ayuda profesional, así mejorarás tu estado de ánimo, relaciones interpersonales y productividad laboral. 

 

¿Cómo puedo saber si tengo Burnout?

Existen pruebas para determinar si tienes burnout. Éstas, aplicadas por un profesional de la salud mental junto con una entrevista, te ayudarán a definir si tienes burnout o algún otro problema de salud mental. 

 

¿Se puede tratar?

Si, se puede tratar, cuanto antes mejor, ya que puede tener complicaciones e impactar tu funcionamiento integral  y por tanto tu calidad de vida.

Algunas estrategias que puedes seguir son:

 

  • Técnicas de relajación. Las técnicas de relajación son indispensables para poder calmar el cuerpo y la mente. El yoga o la meditación pueden ayudarte si los practicas  de forma regular. 
  • Gestión emocional y conductual.  Estar en contacto con tus emociones y aprender a regularte favorecerá tu funcionamiento global, rendimiento profesional e interacción laboral. Te recomendamos el libro “El Control de tu Estado de Ánimo” de Dennis Greenberger. 
  • Organización y planeación del tiempo y actividades.  La mala gestión y el exceso de responsabilidades predispone al burnout. Establece un horario de trabajo y uno de descanso y vacaciones. Toma pausas, desconéctate e intenta cumplir tus horarios.  Es necesario poner límites, descansar y aquietar la mente para tomar buenas decisiones y acciones para tu vida y proyecto profesional. 
  • Delegar responsabilidades.  El exceso de tareas y responsabilidades predispone de forma rápida al ‘burnout’. Con el afán de ahorrar gastos, puedes tratar de abarcar todo e invertir demasiado tiempo y energía. Es mejor buscar apoyo y consultoría. 
  • Ser flexible. El emprendimiento supone errores que se irán corrigiendo en el camino, aprende a tolerarlos y aprender de ellos. Ser emprendedora conlleva cambios,  adaptación y tolerancia a lo impredecible. No siempre tendrás el mismo entusiasmo ni energía.  Trata de ajustar tus expectativas, lucha por aquellas cosas que puedes cambiar y aceptar las que no. 
  • Técnicas de resolución de problemas. Existen algoritmos muy eficientes que pueden ayudarte a tomar decisiones y resolver situaciones complicadas. 
  • Buscar ayuda y apoyo social. Es conveniente contar con el apoyo de nuestro círculo íntimo, donde podamos expresar lo que nos pasa en un entorno de seguridad, así como hacer redes con otras emprendedoras.
  • Cuídate y establece hábitos saludables. Para poder llevar a cabo tus nuevos proyectos,  debes tener un equilibrio en la salud física y mental. Haz ejercicio, come y duerme bien, y sobre todo, mantente atenta a tus emociones.
  • Metas. Si estableces  metas claras y definidas y las evalúas periódicamente, tendrás una mejor organización, sensación de control y motivación constante. 

¡En Think Pink podemos asesorarte con todas estas estrategias! 

¿Burn out y emprender?

Algunos estudios sugieren que los emprendedores de pequeñas empresas corren un riesgo particular en desarrollar estrés laboral crónico. Un artículo de Harvard Business Review (2018), describe a los emprendedores independientes como más susceptibles a desarrollar Burnout porque son “extremadamente apasionados por el trabajo, están más aislados socialmente y operan bajo gran incertidumbre”. Asimismo, la Universidad de Berkeley, publicó un estudio (2022) en el que reporta que el 72% de los emprendedores tienen problemas de salud mental. 

En think pink podemos ayudarte, tu salud mental es lo primero.

 

Sobre la autora 

María José Adame  Psicóloga y maestra en psicoterapia con más de 20 años de experiencia en el Hospital Infantil de México y en la práctica privada. Cuenta con distintas especialidades y certificaciones en el área clínica. Docente de la Universidad Panamericana y autora de diversas publicaciones en salud infantil.

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